miércoles, 20 de mayo de 2009

Calcetines

Ahí la tienes, sitio en el que podía meterse, sitio en el que se metía, le encantaba ocupar espacios nuevos, siempre explorando, siempre descubriendo nuevos horizontes, nuevas fronteras, siempre queriendo llegar más lejos, sin miedo, sólo con curiosidad, tanta que le sirvió en un par de ocasiones para volar desde un tercero, resultado, una patita rota, era enternecedor verla escayolada andando por la casa, cojeando por lo incómodo de esa extraña cosa que un señor con bata le puso, pero nunca se quejaba....

....nunca se quejaba..... nunca se quejó...

La semana pasada se nos marchó Antonio Vega, él tenía un gato al que en su día le dedicó una canción que se llama "tesoros":

...Nunca pudo decidir
siempre tuvo cerca su botín
el sueño era fugaz, si,
con un ojo abierto y otro en paz

Suena un despertador
y él da la vida sin ser Dios por una antigua vocación,
qué haría mi animal si comprendiera que es genial
no dejaría de pensar....

¿Queréis que os cuente como conocí a calcetines?, - Pues veréis, venía caminando por la calle y entre escaparate y escaparate me fijé en algo marrón, pequeño, que se movía con despreocupación y algo de torpeza, estaba jugando con todo lo que se encontraba a su paso, no tenía miedo a nada... con tanto despiste no se dio cuenta de que a sólo unos metros de él empezaba a asomar la larga sombra de un perro muy grande.... cogí al gatito, que no opuso ninguna resistencia, se lo tomó como otro juego, nos miramos y sus inocentes ojos se grabaron en los míos, era preciosa, para comérsela....

No tenía collar, ninguna clase de identificación y por aquel entonces yo vivía más sólo que la una, bueno, tenía novia, pero vivía sólo, así que le dije: ¿te quieres venir conmigo?, evidentemente ella no contestó, ¿que va a decir?, ¡es un gato!, pero sus gestos seguían siendo despreocupados, no parecía echar de menos a nadie y tal vez los dos nos podríamos hacer buena compañía, yo le procuraría comida, cobijo y amor y ella me correspondería con amor infinito, confesiones y travesuras a puñados......

La subí al coche, me fui a buscar a mi pareja de entonces, le encantó, y lo primero que hizo calcetines en aquel peugeot fue subirse a la bandeja trasera del coche y plantarme una mierda, jajaja, muy bien plantá, dicho sea de paso. ahí comenzó nuestra vida en común desde mediados de los 90.

Las hemos tenido de todos los colores, hemos discutido, nos hemos besado, aunque a ella no le hacía mucha gracia que le diera besos en los morros, la he corrido por toda la casa, me ha dado noches toreras cuando estaba en celo y no paraba de maullar, fué madre de dos lindos gatitos: Obelix y Mo, la segunda está conmigo ahora, aquí sentada, ignorante del presente, es diferente a su madre. De Calcetines siempre diré que era como un perro disfrazado de gato, si algún día hubiera ladrado no me habría sorprendido lo más mínimo. Cuando la llamabas venía corriendo para recibir su dosis de caricias, cuando la mirabas te miraba expectante, para ver si el próximo gesto que hacía era enseñarle la mano para que ella acudiera en un abrir y cerrar de ojos.... era única, jamás sacó las uñas contra nadie, era sociable con todo el mundo, no tenía futuro como "perro guardian", es más, seguro que si nos hubieran atracado ella le habría sacado unas pastas y le habría dado la bienvenida, era así de linda, le encantaba a todo el mundo que venía a casa, y cuando volvían la buscaban para verla.......

ayer ella estaba subida a la mesa, me miraba como estas ultimas tres semanas, con las persianas medio caídas, como pidiendo algo, como diciendo "me tengo que ir", yo me arrodillé ante ella, no se movía prácticamente, ya casi no podía, pero me miraba con tanto amor.... le pregunté "¿te quieres ir ya?" evidentemente ella no contestó, ¿que va a decir?, ¡es una gata! pero sus gestos ahora eran de preocupación, de pena.... nunca se quejaba, pero su mirada era tan dolorosa.....

Junté mi cabeza con la suya y rodaron varias lágrimas de mis ojos, la abracé mientras le decía que la quería, ella parecía estar cómoda con aquella despedida, de alguna manera sabía que lo era, que le estaba diciendo adiós y estaba algo feliz porque aunque nunca se quejaba adivinaba que su dolor dejaría de existir para siempre, como ella.

A Alba, mi novia, se le rompió el corazón, lloraba desconsoladamente y en pocos segundos le tuvimos que decir adiós para siempre.... la veterinaria la cogió en brazos y ella abrió los ojos como siempre los tenía, animó la cara nos regaló una última mirada sonriente, igual pensó, "que bien, voy a seguir explorando mundos..." y nuestra vista se nubló entre un mar de lágrimas mientras ella se alejaba por el pasillo.....

desde ayer el tiempo se ha pasado con mucha tristeza, sin ánimo de nada. sólo recordamos que ya no está, su vacío es inmenso, imposible de ser llenado nuevamente Sé que nos tendremos que acostumbrar a su marcha pero no dejo de pensar en ella, en sus últimos días, en su mirada, en como caminaba, incómoda.... pero ella nunca se quejó y la quiero tanto......

Adiós Calcetines, eres maravillosa, nos has regalado casi 15 años de amor, de compañía, de dulzura, de travesuras..... y jamás te olvidaremos, eso es imposible. Te recordaremos siempre en tus mejores momentos, siempre a nuestro lado, siempre regalando amor, siempre esperando tu caricia, siempre esperando a que abriéramos la puerta para decirnos miau.

Adiós mi amor, Calcetines, te queremos.

4 comentarios:

Noelia A.Martín dijo...

Lo siento muchísimo, Angel.Nunca he tenido animales de compañía ni creo que los tenga, pero entiendo lo que significa que pierdas a tu gatilla después de casi 15 años con ella.Un besazo y un abrazo enorme.

Unknown dijo...

me has hecho llorar muñoz. te entiendo tanto. yo he tenido q sacrificar a dos amores perrunos. uno era chipie, muy enfermito, un caniche plateado de 16 años, maravilloso. el otro se llama andrés, un yorkie espectacular q, después de 7 años conmigo, tuve q entregarlo a unos amigos pq no soportaba a marta cuando nació, la atacaba y saltaba dentro de su cuna. no he podido ni he querido volver a verle. esos dos momentos han sido de los más dolorosos de mi vida.
mucha gente no entiende lo q se puede llegar a sentir por un bichito de estos. ellos se lo pierden.
te mando un beso enooooorme.

Unknown dijo...

Siéntete feliz por todos esos momentos que has compartido con ella..seguro que, como bien has dicho,estará explorando nuevos mundos con esos ojazos que tenía!

Yo recogí a mi perro (XULO) de la calle,también con esa mirada de libertad e inocencia que imagino tenía Calcetines, y también con un enemigo del que le tenía que proteger: el hombre!

Mientras leía tu relato estaba acariciandole, pensando en que algún día me tocará relatar una despedida que no quiero ni imaginar...tan sólo quiero pensar en la suerte que tuvo Xulo de cruzarse en mi camino,porque es el rey de la casa, y la suerte que tuve yo, porque es un gran perro y una gran persona ;)

así que, he de darte el pésame, pero también la enhorabuena por haberos cruzado en vuestros caminos



un besazo

elena

David Sánchez Crespo dijo...

Lo siento Ángel...pero al menos quedará lo bueno y allá donde esté te acompañara y ayudará en los momentos más complicados...un abrazo campeón...